|
Muchos actores hicieron una renuncia pública a su belleza, negándose a que todo el mérito que se les adjudicara fuera haber nacido con el rostro o el cuerpo adecuado. Uno de los primeros rebeldes -aunque seguramente no el primero de todos- fue Marlon Brando.
El actor de tantos clásicos inicio su carrera con el gran éxito de Un tranvía llamado deseo, dirigido por un hombre casi tan joven como el primer actor llamado Elia Kazan que luego dirigiría varias producciones donde la belleza quedaría relegada frente al talento.
Porque Kazan sabia, a diferencia de muchos de los directores que vinieron después de el, que Brando era un gran talento y que ese talento estaba oculto por su belleza. Es decir, el exacto opuesto de tantas estrellas de plástico cuya belleza era la excusa para la falta de talento rampamente que exilian en los set de filmación.
Uno de esos casos fue el de Ronald Reagan: en pocos años, el simpático pero vacío Ronnie logro pasar de relator de partidos de fútbol del medio oeste a estrella de Hollywood y de allí a gobernador del estado de California.
El final de esa brillante carrera fue, obviamente, la presidencia, a la que Ron llego con 71 años y donde se quedo no uno sino dos mandatos. Reagan es, por eso, el ejemplo perfecto de lo que la belleza puede hacer por un hombre, la forma en que esa llave abre todas las puertas.
Hoy, sin embargo, nadie tiene porque envidiar la suerte del buen Ron porque verse bien no cuesta nada gracias al trabajo de Novoa, uno de los mejores centros de belleza en Vigo, donde cualquier persona puede realizarse cualquier clase de operación al menor costo del mercado.
Para saber más al respecto visite la web de Novoa, el sitio donde se realizan las mejores liposucciones en Vigo.

|